La importancia del Lenguaje Corporal

en la Comunicación No Verbal

El que uses o no, el lenguaje oral, a la hora de comunicarte, va a determinar el tipo de comunicación

que estás manteniendo. Si no lo utilizas, estás teniendo una comunicación no verbal

y cuando lo empleas; entonces, te comunicas oralmente

comunicación corporal

En esta primera  subdivisión, comunicación verbal y no verbal, sus componentes suelen complementarse o asociarse aunque muchas veces,  se pueden contradecir. En estos casos, la imagen que das no es buena y tu mensaje es contradictorio.

Si quieres ahondar en la Comunicación no Verbal , conocer los elementos que la componen y detenerte especialmente en la kinésica, continúa leyendo este texto y  descubrirás claves para hacer que tus mensajes sean más coherentes.

¿Somos coherentes?

Nuestra coherencia en un acto comunicativo va a depender de si existe una conexión entre lo que decimos y los gestos con los que acompañamos nuestro discurso.

Por eso, conocer y controlar el lenguaje no verbal conlleva una serie de ventajas a la hora de mantener comunicaciones congruentes y saludables con tu entorno.

Muchas veces, incluso,  la comunicación no verbal genera más datos que la verbal. Es más sincera y creíble ya que expresa nuestro estado de ánimo de manera inconsciente.

Así, por ejemplo, si  quieres reñir a alguien pero sonríes o miras hacia abajo, tu interlocutor no captará bien el mensaje que pretendes darle o por lo menos, no con la intensidad que deseas. 

La  comunicación, en ese momento, no está siendo efectiva.

Se trata, por tanto, de  desarrollar la autoconsciencia de la conducta corporal y esto se consigue con la práctica. 

La clave está en detenerse  y dirigir  la atención hacia los canales del lenguaje corporal para lograr un acompasamiento con el lenguaje verbal.

¿Qué incluye el lenguaje no verbal?

Tener un lenguaje corporal adecuado, medido y controlado puede traerte muchos beneficios, ya que puedes decidir la impresión que quieres dar a los demás. 

El lenguaje corporal es muy rico y te aporta información muy valiosa sobre el interlocutor.

La comunicación no verbal está formada por varias ramas del conocimiento: la kinésica, proxémica y paralingüística que engloban sus diferentes elementos.

Paralingüística

Estudia aquellos elementos que acompañan a la comunicación verbal y que aportan una mayor comprensión del mensaje que se pretende transmitir.

Son aspectos no semánticos; es decir,  indicios y señales que sirven para contextualizar o que insinúan interpretaciones de la información.

El tono de la voz, las pausas al hablar y el modo de controlar la respiración, por ejemplo, son elementos paralingüísticos.

Sobre el paralenguaje oral y sus aspectos puedes ver un carrusel publicado, en instagram, el pasado mes de octubre, en este enlace.

Proxémica

La proxémica es la disciplina que estudia la proximidad y la distancia que guardan las personas cuando mantienen una conversación. 

No se refiere solamente a la distancia física, sino que recoge todo tipo de distancias como la cultura, el grado de confianza, el tipo de reunión que se mantiene, la edad de los interlocutores, etc.

El siguiente ejemplo, relativo al espacio físico que se genera en una reunión, atendiendo a diferentes culturas, es sencillo de entender.

Si una reunión se realiza en un entorno anglosajón, el espacio que mantienen los interlocutores es distante. Sin embargo, en una reunión de personas latinas, incluso, se puede llegar a invadir el espacio personal del otro.

Como esta disciplina es muy interesante y pensamos que se merece su propio espacio. Si te interesa ahondar en él, puedes indicarlo en los comentarios y  profundizaremos en otro momento.

Hoy nos vamos a detener en la comunicación kinésica.

Kinésica

La disciplina kinésica estudia la capacidad expresiva del movimiento corporal. Esta disciplina fue desarrollada por el antropólogo estadounidense,  Ray Lee Birdwhistell.

La kinesia es una de las ramas más difíciles de controlar pues abarca todos los movimientos corporales y los gestos más innatos que tenemos.

  • Expresiones faciales 
  • La mirada
  • La postura
  • Los gestos

El lenguaje corporal y las categorías de los gestos

La cinésica —también kinésica o quinésica— estudia los movimientos corporales conscientes e inconscientes que poseen un valor comunicativo, intencionado o no. 

Los elementos kinésicos son numerosos y  se han realizado muchas clasificaciones.  

Nosotros nos quedamos con la más sencilla que es la diseñada por Paúl Ekman y Wallace Friesen en 1969 y que fue  recogida; en 1980; por Mark L. Knapp en su obra  “La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno”. 

Puedes ver un resumen en este enlace.

Gestos emblemáticos o emblemas

Son las señales emitidas de forma intencionada para ayudar  a la comunicación, cuando los canales verbales están bloqueados o no existen. 

Sin embargo y aunque son reconocidos por todo el mundo, la mayoría de los emblemas son específicos de cada cultura , aunque existen algunos que parecen trascender la barrera cultural. Son losque describen acciones humanas.

Un ejemplo de emblemas que ha traspasado fronteras, es el gesto de comer (llevarse la mano hacia la boca). 

Gestos ilustrativos o ilustradores. 

Son los gestos que acompañan a la comunicación verbal de forma intencional para matizar o recalcar lo que se dice.

Aparecen normalmente en situaciones en que la comunicación es difícil; por ejemplo, cuando no se conoce la palabra exacta que designa un objeto. 

Son muy útiles en los discursos y cuando se habla en público.

Estos movimientos pueden enfatizar una palabra, señalar un objeto presente, representar una acción corporal, etc.  

Ej. Poner el dedo índice en la sien mientras se dice: “pégate un tiro”

Gestos reguladores de la interacción o reguladores 

Gestos que se utilizan para mantener, regular o finalizar el intercambio comunicativo. 

Son esos actos no verbales que indican al emisor que continúe, que repita, termine, etc.

Parece que la mayoría de los reguladores están tan interiorizados que no somos conscientes de realizarlos; sin embargo, somos muy conscientes cuando los producen otros.

Ej. Levantar la mano para pedir un turno de intervención

Gestos Expresivos y afectivos 

Son, principalmente, gestos faciales que expresan estados emotivos o muestras de afecto del momento en que estamos comunicandonos. Aunque también el cuerpo puede transmitirlos.

Este tipo de gestos pueden corroborar el lenguaje oral, pero también pueden contradecirlo o no tener relación con é. Son, entre otros, muestras de afecto, ansiedad, tensión, alegría, etc.

Ej. La mueca que hacemos con la cara cuando nos duele algo.

Gestos de adaptación o Adaptadores. 

Los gestos adaptadores suelen ser gestos adquiridos de forma inconsciente que repetimos habitualmente. Los realizamos tocando nuestro cuerpo o manipulando algún objeto

Nos sirven para controlar o disimular nuestro estado emocional e incluso, nos ayudan en la concentración.

Cómo están vinculados a las emociones, se incrementan en situaciones de tensión, estrés, etc.

 Ej. Ajustarnos los puños de la camisa o llevarnos la mano a la boca.

¿Y para qué sirve todo esto?

La respuesta es sencilla:  Para que la comunicación sea sana y eficaz 

Conocer y distinguir los elementos del lenguaje corporal nos hace conscientes de que en la comunicación interviene algo más que las palabras.

Gracias a este segundo elemento, es decir, los gestos; podemos  interpretar  los sentimientos e intenciones  de nuestro interlocutor y hacer que nuestros mensajes sean más efectivos.

Como emisor tienes que saber que una adecuada combinación entre gestos y palabras va a garantizar la credibilidad de tu mensaje. Además, con los gestos adecuados, refuerzas tu discurso y transmites tu estado de ánimo.

Pues al final, de lo que se trata es de mantener una comunicación sana y eficaz con nuestro entorno.

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