6 juegos para disfrutar en la playa

niños jugando en la playa

Pasar las vacaciones cerca del mar es un lujo del que se puede disfrutar durante el verano y si además, hay una playa cercana tendremos el mejor  y más versátil parque temático que existe. 

Estas explanadas ofrecen a los niños y las niñas un refrescante espacio con dos elementos que por sí solos  tienen un gran atractivo para ellos y que unidos se vuelven irresistibles. Sí, estoy hablando de la arena y el agua. 

En este artículo no sólo vas a refrescar la memoria con juegos de playa que seguro conoces; además, repasamos los beneficios físicos y cognitivos que estos elementos poseen tanto para la salud  como para las relaciones personales.

La arena y el agua 

La arena ofrece mil posibilidades para poner en marcha la creatividad e imaginación. Se trata del mejor material de construcción del mundo ya que se puede convertir en todo lo que uno quiera, desde un barco pirata hasta un circuito de carreras. 

Al jugar con la arena se desarrolla uno de los principales sentidos, el del tacto, y se refuerza la motricidad fina. Por otro lado, se activa el sistema muscular y óseo al desplazarse por ella (caminar, saltar, correr, caerse y levantarse). 

El agua del mar tampoco se queda atrás en cuanto a beneficios y diversión se refiere; su contenido en sodio, yodo, zinc, potasio, entre otros minerales, potencian el bienestar.  

Al entrar en contacto con el mar se favorece la expulsión de la mucosidad y se eliminan las toxinas de los pulmones de una forma natural; aumentan las defensas y el apetito y también es un antibiótico y cicatrizante natural. 

A los beneficios derivados del contacto con este maravilloso medio natural, hay que sumar los relacionados con la comunicación ya que en la gran mayoría de los casos,  los juegos de playa suelen realizarse en grupo.

Cuando están en la playa, los niños y las niñas se encuentran en un medio distinto al habitual y en muchos casos, los elementos que lo integran son nuevos, distintos a los que se encuentran en su entorno cotidiano y por ello, tienen muchas posibilidades de aumentar su vocabulario.

La playa se convierte en un escenario en el que pueden cultivar sus habilidades comunicativas, al iniciar nuevas relaciones deberán poner en práctica habilidades como :

  • la cooperación
  • la empatía
  • la escucha activa
  • la validación emocional
  • la negociación y resolución de conflictos
  • el respeto
  • el lenguaje verbal y no verbal

La playa. Un parque temático muy versátil  

Los beneficios que obtenemos en la playa podrían ser protagonistas de un artículo; pero, como siempre, nosotros pretendemos disfrutar. 

A la playa vamos a jugar. 

Podemos jugar a muchos de los juegos clásicos que todos conocemos: castillos de arena, saltos de longitud, cazatesoros, juegos de pelota, la rayuela, petanca, bolos, tres en raya o  circuitos (agua, canicas, chapas…) 

A continuación te  dejamos unas propuestas que esperamos os gusten.  

Jugamos en el agua a… 

La Medusa. Los niños y niñas  forman un círculo y en el centro colocan un objeto que flote. Se moverán y se empujarán para conseguir que alguno toque la medusa y quede eliminado. 

Llenar el Cubo Se hacen dos equipos y se colocan dos cubos de agua cerca de la orilla (la distancia dependerá de la edad de los niños) y damos a cada equipo un elemento para transportar el agua desde el mar hasta su cubo (una esponja, un trapo, una botella con agujeros). Jugarán por relevos, uno o una de cada equipo y gana el equipo que lo llene más.  

El Túnel. Se dividen en dos equipos. Todos, menos dos, se colocan en dos filas, con el agua hasta la cintura y las piernas abiertas. Se trata de que por turnos, uno niño o niña de cada equipo, aguantando la respiración, cruce entre las piernas de sus compañeros buceando. Cuando termine, se colocará al final y empezará el siguiente jugador. Gana el equipo que complete antes la serie. 

Nos rebozamos en la arena con… 

Un palo en equilibrio. Se hace una montaña con arena húmeda y en el centro de la cima se clava un palito. Los participantes tendrán que hacer otro montón de arena, cogiendo solo la  de la montaña, sin que se caiga el palo. Gana quien lo haga más grande. 

La muralla: Cuando sube la marea se puede hacer una guerra contra el mar. Para ello se construirá, en la orilla, un muro lo más alto y fuerte que se pueda para evitar que las olas lo atraviesen. Si se juega con equipos cada uno hará un muro y ganará el que más tiempo resista la subida de la marea. 

El tesoro. Se puede jugar por equipos o individualmente. Se trata de reunir el mayor número de conchas y piedras en el menor tiempo posible. Se deberá cronometrar o marcar un tiempo y cuando finalice se realizará el recuento y ganará el que tenga un tesoro mayor. 

¿Quién da más?

Otra de las características de los juegos que se desarrollan en la playa es su espontaneidad, además de su carácter colectivo y no están dirigidos por adultos.

Estas ocasiones de juego son mágicas pues en ellas los  niños y niñas potencian un gran número de cualidades y aprovechan los beneficios propios de este tipo de juegos y que podemos resumir en:

  • Imaginan y crean. 
  • Implantan reglas y normas para respetar,  convivir y negociar. 
  • Establecen lazos afectivos y relaciones de amistad. I
  • Inventan mundos, personajes e historias.
  • Liberan tensiones.
  • Imitan el mundo de los adultos.
  • Aumentan su sentimiento de bienestar con el refuerzo de la autoestima y autoconcepto.

¿Qué otros juegos conoces para realizar en la playa? 

Me gustaría que compartieras con nosotros tus juegos de playa favoritos en los comentarios.

Si quieres conocer otras propuestas puedes echar un vistazo al artículo “Una pelota no solo bota”  en el que incluimos juegos de balón. 

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